sábado, 24 de diciembre de 2005

Nochebuena

El renacer de la esperanza

Esta noche es nochebuena, el hombre vuelve su mirada aunque sea por un instante al pesebre donde nace Jesucristo, el Mesías prometido, el Salvador del mundo.

El espíritu que se vive en estos días debemos mantenerlo durante toda la vida, durante todos los días de la vida, parece algo difícil de lograr pero no imposible. Tenemos la capacidad y la fuerza para hacerlo y también tenemos sobre todo la necesidad de vivirlo.

Miremos a nuestro alrededor y demos lo mejor de nosotros, nuestro amor.

Feliz Navidad de Jesucristo, que el viva por siempre en nuestros corazones, regalémonos nosotros mismos como ofrenda permanente a nuestros hermanos.

¡ Muy feliz Navidad !

sábado, 17 de diciembre de 2005

Otro día

trapecio
Tantos días vividos y ...


Amanece otro día más en la ciudad
Y el sol tampoco hoy se ha asomado
Me pregunto:
¿cuándo la clarida inundará todos nuestros días,
toda nuestra mente?

Y así salto de la cama de repente
La hora avanza y si me quedo me voy a dormir.

Nueva vida tengo que brindar a este día
Que se me regala para hacer la vida mejor
Nuevo día para consagrar mis manos y todo mi ser
Al servicio de la causa del hombre:
"Trabajar y luchar para ser feliz"

No debo tener tiempo para mi egoísmo
Ni para mi desamor
Que te daña irremediablemente,
El tiempo pasa y la vida es muy corta.

Hoy me empeñaré en descontaminar mi corazón
Para darte mi mano, y si puedo
entregarte de mi lo mejor.

martes, 6 de diciembre de 2005

Y al fin te veo a la distancia...

Ser Universal

Quiero imaginar y no puedo, las imágenes se cruzan interminables
Como ríos de estrellas; inagotables, luminosas, lejanas, bellas.
Se escapan de mi mente como nubes que se alejan, que vuelan y se van,
Esfumandose en el espacio hacia el infinito inalcanzable,
Misterioso, seductor, oscuro y frío.

Y al fin te veo a la distancia en un faro del universo
Guiando la ruta de mi tiempo hacia tu tiempo,
De mi espacio a tu espacio interminable
De locura y hechizo.

Y me asombro de tu grandeza celestial,
Inalterable y tierna.
Fuego terrenal te ha forjado, sí, polvo mortal eres,
Fruto del deseo humano; frágil, débil, imperfecto.

Pero te elevas sobre el mundo como una mariposa gigantesca
Y abrazas la humanidad toda, con sus noches y sus soles.
Devoras el odio, el llanto, el gemido moribundo,
Transformas y oxigenas esta tierra, mi tierra, tú tierra
Paraíso azul de la galaxia, puerto de humanidades remotas,
Lugar de encuentro universal, de encuentro humano.

Y tu estás ahí, y estás aquí a mi lado acariciando mi mano,
Besando mi boca que es para tí, compartiendo un sentimiento,
Despertando de una noche larga, abriendo la ventana
Para ver otra mañana.
Estoy vivo.
Estás junto a mi y te amo.

jueves, 1 de diciembre de 2005

Quise liberarte, pero...

trapecio

No pude liberarte

Hoy vengo a rescatarte de tus sueños
Parece que los muertos han despertado
Y te arrastran por el tiempo años atrás
Dejándote al principio y tú ya no vuelves más.

Te toman de la mano
Y te muestran su paisaje,
Árbol sin tronco ni raíz
Como presa de un gran talaje
Es el protector de tus raptores.

Noches sin estrellas ni luna
Por culpa de una gran nube
Turban siempre su camino
Y mi verso que nunca tuve
Ota vez se ha quedado sin destino.

Mi tiempo no fue suficiente
Para que tu mirada siquiera me tocara
Y se perdió sobre mi hombro mas allá
De donde mi paso lento nunca llegara.

Mi palabra no fue tampoco sabia
Para que tu deseo por ella cambiaras
Solo fueron inoportunos discursos
Para lograr de tí que me alabaras.

Mi mano no apreté fuerte jamás
Para que la tuya se aferrara a vivir
Ni por un instante siquiera pensé
Que algún día sin tí iba a morir.

(Recuerdo de 1982-83)


El ser humano jamás debe darse por vencido ante una situación adversa que le toque vivir, por el contrario, debe siempre poner el mayor esfuerzo por construir nuevos caminos que lo lleven a mundos de esperanza, de alegría, de paz, de sueños compartidos con quien se encuentre a nuestro lado.

El mundo puede que no sea como nos gustaría que fuera, pero sí puedo contribuir para que sea mejor cada día. Puede que lo primero que tenemos que hacer sea dejar de lado nuestro egoísmo, -frase repetida frecuentemente, pero que sigue interpelandonos continuamente- raíz de todo los males. Y después la gran tarea es aprender a AMAR, es una gran tarea, claro que sí, inmensa tarea, tarea de todos los días y de toda la vida.

Claro que todos los días nos encontramos con situaciones que parecen mostrar que esto de aprender a amar es una tarea casi imposible, para muchos inalcanzable, una fantasía, un sueño. Pero los sueños pueden ser realidad si nos atrevemos a construirlos, con fe y esperanza. ¿Te atreves a construir el tuyo?