jueves, 8 de noviembre de 2007

El Amor En La Pareja



Resulta difícil a veces saber si uno está haciendo bién las cosas, esto porque lo que uno piensa no siempre coincide con lo que los demás piensan.
Nuestra formación nos lleva a actuar de un modo determinado, con la seguridad que las cosas deben ser así, y en eso entran en juego nuestras creencias, nuestras convicciones, nuestros sentimientos, nuestras costumbres y todo lo que nos ha hecho ser lo que somos.
El problema surge cuando nos encontramos frente a otras personas que tienen sus propios patrones de conducta que son distintos al de nosotros, pero absolutamente valederos para su vida, es el caso de la relación de pareja.
En la relación de pareja se pone a prueba nuestra capacida de convivir con alguien que es distinto a nosotros, que piensa distinto, que siente distinto, que actúa distinto, que ama distinto a nosotros, y que muchas veces quisieramos que fuera igual y no distinto a nosotros.
Tenemos la idea de que solamente nosotros estamos haciendo las cosa bien y que nuestra pareja es quien está equivocada, que está haciendo las cosas mal, que no me comprende e incluso pensar que puede que ya no me ame.
Lo que pasa es que no somos capaces de entender que nuestra pareja es una persona distinta a nosotros; tiene un orígen y una historia de vida distinta, una formación valórica y una educación distinta, un proyecto de vida distinto y que quizás no hemos compartido, sí, a pesar de estar juntos no hemos compartido con nuestra pareja nuestro proyecto de vida, y por eso es que cada uno trata de realizarlo sin tomar en cuenta al otro, sin integrarlo sin hacerlo parte de su vida. ¿Qué ha pasado? Lo que ha pasado es que nos ha faltado diálogo, comunicación, no hemos compartido lo verdaderamente importante de nuestra relación de pareja.
Y lo importante es lo que pasa en nuestro interior, en nuestro corazón, lo que pasa con nuestros sentimientos, la forma en que nos estamos amando, el cómo crecemos los dos en nuestro conocimiento mutuo, cómo nos acogemos, lo importante que somos el uno para el otro pero no de palabra sino de lo más profundo de nuestro ser...

...Continuará

jueves, 1 de noviembre de 2007

Estoy de vuelta


Hola, después de bastante tiempo de ausencia me pongo nuevamente frente al teclado para tratar de comunicarme con Uds. y sentir las ganas de contar cosas que por muy sencillas que sean guardan un valor incalculable porque salen de lo mas profundo del alma.

En todo este tiempo han pasado muchas cosas, buenas y malas como es la vida misma que de una u otra forma hacen que uno cambie que ya no sea el mismo que se era. Y esto porque somos el producto justamente de lo que nos sucede a diario, pero lo importante es que uno en el fondo conserve la esencia de su ser, de ese ser que nos hace únicos, irrepetibles y maravillosos.

Espero que los cambios que me han afectado como persona no hayan logrado cambiar mi esencia, pero si que sea mejor, más auténtica, más honesta, más fortalecida, en fin...más grande.



El hecho más fuerte que me ha tocado vivir en este tiempo ha sido la muerte de mi Papá, ocurrida el 28 de Septiembre de este año, hace apenas un mes. Después de tres años de lucha contra el Cancer dejó este mundo, y su partida ha sido un golpe muy duro para toda la familia y para todos aquellos que compartieron con él a lo largo de su vida.

Fue un hombre bueno como dijo uno de mis hermanos, sencillo, luchador de todos los días, amante de la casa y la familia, con gran sentido del humor, siempre alegre a pesar de los problemas que la vida nos presenta a diario, amante del tango y la buena música.



Pero no agotaré la historia de mi Papá en unas pocas líneas, ni siquiera haré una biografía de él, sino que trataré de a poco descubrirles a Uds. lo que nos enseñó y nos dejó para vivir como personas de bién.



Por ahora creo que es suficiente...estoy volviendo apenas hoy, pero me comprometo a seguir como se debe. Chao.